Contratar una empresa de seguridad privada es delegar la protección de tu gente, tu patrimonio o tu negocio. No es una decisión para tomar solo por precio. Una empresa sin habilitación no solo trabaja peor: te expone a vos a responsabilidades legales si algo pasa. Esta es la checklist que usamos y que te recomendamos exigir a cualquier proveedor.

1. Verificá la habilitación de la empresa

En Argentina, toda empresa de seguridad privada debe estar registrada y habilitada por la autoridad de control de su jurisdicción (en Provincia de Buenos Aires, el organismo correspondiente; en CABA, la Dirección General de Seguridad Privada). Pedí siempre el número de registro y no aceptes evasivas. Una empresa seria te muestra su habilitación sin problema.

Señal de alarma: si una empresa se incomoda cuando le pedís documentación de habilitación, ya tenés tu respuesta. La transparencia es el primer requisito.

2. Confirmá que el personal esté registrado

No alcanza con que la empresa esté habilitada: cada vigilador debe tener su credencial y capacitación vigente. El personal de seguridad pasa por cursos obligatorios y controles. Preguntá cómo selecciona y capacita la empresa a su gente, y si el personal armado cuenta con la habilitación específica para portación.

3. Revisá los seguros y la cobertura

Una empresa formal cuenta con seguro de responsabilidad civil y ART para su personal. Esto te protege a vos: si un guardia sufre un accidente o se produce un incidente, la cobertura responde. Pedí que te lo aclaren por escrito en la propuesta.

4. Evaluá la respuesta y la supervisión

Un buen servicio no termina cuando el guardia llega al puesto. Preguntá:

  • ¿Qué pasa si el guardia falta? ¿Tienen personal de reemplazo?
  • ¿Hay un supervisor que controla los puestos?
  • ¿Cómo se reportan las novedades? ¿Recibís un parte?
  • ¿Tienen atención 24 horas para urgencias?

5. Compará propuestas, no solo precios

Pedí al menos dos presupuestos detallados. El más barato no siempre es el mejor: fijate qué incluye cada uno (cantidad de puestos, supervisión, seguros, reemplazos). Una diferencia grande de precio suele esconder recortes en habilitación, capacitación o cobertura.

6. Desconfiá del contrato con letra chica

Leé bien las cláusulas de permanencia. Nosotros trabajamos sin permanencia mínima obligatoria porque confiamos en que el servicio te retiene, no el contrato. Si una empresa te ata con penalidades largas, preguntate por qué.

Si querés, podés usar esta misma checklist con nosotros: te mostramos habilitación, seguros y protocolo antes de que firmes nada. Escribinos y pedí la documentación.

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